Yaganes y Banco Burwood II

El Mar Argentino conforma la ecorregión más grande del país, representando aproximadamente un tercio del territorio nacional. El nombramiento de Parques Nacionales Marinos implica un importante salto cualitativo en términos de conservación, mediante la protección de la riqueza biológica oceánica.

Ley del Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas

La Ley Nº 27.037 instituye el Sistema Nacional de Áreas Marinas Protegidas (SNAMP) destinado a proteger y conservar espacios marinos representativos de hábitats y ecosistemas de importancia. En este marco, Parques Nacionales está encargado del control y resguardo de esas áreas, así como de incentivar en ellas la investigación para preservar los ecosistemas y recursos marinos y ocuparse de las actividades ecoturísticas en aquellos sitios que así lo permitan.

La norma establece cinco categorías de áreas protegidas marinas, entre áreas estrictas y áreas de reserva con uso humano. Estas contemplan desde sitios con prohibición total de actividades humanas por fuera de la investigación científica hasta áreas de actividades pesqueras y de aprovechamiento sustentable de recursos. La categoría de Parque Nacional Marino refiere a un área de conservación de la biodiversidad marina, la calidad del paisaje y los procesos ecológicos a gran escala, donde sólo se admiten usos científicos, educacionales, y recreativos (el turismo única actividad económica admitida).

Beneficios de las Áreas Marinas Protegidas (AMP)

Las Áreas Marinas Protegidas son herramientas para la conservación de la biodiversidad y procesos ecosistémicos encuadrados en un marco de valor intrínseco con miras al futuro. Se justifican bajo un fin principal: asegurar que el uso no disminuya la abundancia de las especies a densidades peligrosamente bajas, no afecte su distribución ni los requerimientos para la supervivencia, mantenga saludable a los procesos ecológicos y reditúe en la posibilidad de sostener actividades de uso a largo plazo. En ese sentido, también sirven a los fines preventivos y precautorios, para mantener el potencial natural íntegro de algunos espacios identificados como importantes para la diversidad de especies y procesos.

Actualmente existen vastos estudios científicos que han logrado probar el beneficio de las Áreas Marinas Protegidas en general y, también, en particular sobre ciertas actividades extractivas tales como la pesca industrial y artesanal. Ello, dado que a través de la protección de un espacio crítico para la biodiversidad, las especies de la pesca incrementan en abundancia y/o en resiliencia. En este sentido, es esencial comprender que las AMP no implican impedir y perjudicar, sino que son también un componente esencial para la pesca, ya que cuando un ambiente se preserva de potenciales daños, el beneficio rebalsa hacia los ambientes aledaños. Es decir, esto implica que las AMPs se transforman en áreas fuente de ejemplares que sostienen y mejoran sustancialmente las actividades extractivas del entorno –áreas sumidero-, redundando en un beneficio directo sobre las actividades e industrias extractivas de los recursos marinos.

Parques Nacionales Marinos Yaganes y Banco Burwood II

El 12 de diciembre de 2018 el Senado aprobó la Ley que crea estas Áreas Marinas Protegidas. Este es el resultado de un proceso de búsqueda de consensos para una política de Estado de conservación y uso racional de los ecosistemas marinos, que incluyó un amplio diálogo intersectorial y participativo, con la realización de talleres interministeriales y una Consulta Nacional de Océanos. El proceso contó a su vez con la participación activa de la sociedad civil y el sector privado.

La incorporación de estas reservas aportará más de 100 mil km² a la superficie marina protegida, constituyendo el primer paso para lograr la protección del 10% de los espacios marítimos argentinos, según lo previsto en el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020 asumido por las partes del Convenio sobre la Diversidad Biológica.

Dichas áreas están ubicadas en la Zona Económica Exclusiva Argentina y constituyen sitios de importancia para la cría y desove de peces de alto valor comercial. Yaganes suma a la protección marina costera cerca de 69 mil km², mientras que Namuncurá–Banco Burdwood II abarca más de 32 mil km².

Reserva Nacional Marina, Parque Nacional Marino y Reserva Nacional Marina Estricta Yaganes
Involucra sectores importantes de dos frentes productivos de alta biodiversidad, correspondientes a los Frentes Estuarial Frío (canal de Beagle) y Subantártico. Además, incluye una porción del talud, cañones y montes submarinos que contienen alta biodiversidad y de gran vulnerabilidad. Es el área de conexión física y biológica entre los Océanos Pacífico y Atlántico, influida por la Corriente Circumpolar Antártica y constituye una muestra representativa de la región del Talud Austral y del Pasaje de Drake.

Reserva Nacional Marina y Reserva Nacional Marina Estricta Banco Burdwood II
El área del Banco Burdwood se encuentra influenciada por varias corrientes oceánicas y su topografía produce movimientos verticales de las masas de agua constituyendo áreas de surgencia con ascenso de nutrientes generados por la circulación de corrientes que rodean al banco. El talud en la zona sur, incluye fondos marinos de gran profundidad (4.000 m.) y cañones submarinos que contienen alta biodiversidad con especies bentónicas vulnerables, endémicas y formadoras de hábitats tridimensionales. Constituye una muestra representativa de la región del Talud Austral que complementa ambientes de profundidad con el Área Marina Protegida Namuncurá / Banco Burdwood.