26 de enero: Día Mundial de la Educación Ambiental

Cuidar el ambiente es una tarea de todos. Y podemos hacerlo todos los días, en los gestos más sencillos. Observar y reflexionar nuestro comportamiento con y en la naturaleza, es una oportunidad única para hacer del planeta un lugar mejor.

El 26 de enero de 1975 en Belgrado, una ciudad del sudeste europeo, se llevó a cabo un Seminario Internacional de Educación Ambiental donde se establecieron los principios y objetivos del tema en el marco de los programas de las Naciones Unidas. Por este motivo hoy el mundo celebra el Día de la Educación Ambiental, una disciplina que surgió en la segunda mitad del siglo XX como respuesta a los conflictos y las problemáticas ambientales crecientes.

La Educación Ambiental es un proceso continuo, permanente y de largo plazo, generador de participación social y pensamiento crítico a favor del ambiente.

Educación Ambiental en Parques Nacionales
Las áreas naturales protegidas son sitios que ofrecen condiciones propicias para desarrollar experiencias que permitan comprender los ecosistemas y su importancia para la vida en el planeta. Parques Nacionales cuenta con una Política de Educación Ambiental en la que se entiende a esta disciplina como una de las herramientas fundamentales que contribuye a la creación de visiones y hábitos compatibles con la conservación de la biodiversidad.

En este sentido, en todas las áreas protegidas que integran el sistema nacional bajo jurisdicción de la APN se desarrollan distintos programas y actividades vinculados con la Educación Ambiental, formal y no formal. En la primera área protegida del país, el Parque Nacional Nahuel Huapi, y en la de mayor biodiversidad, declarada Sitio Patrimonio Mundial por la UNESCO, el Parque Nacional Iguazú, por ejemplo, equipos especializados reciben a grupos de niños de diferentes niveles escolares para que conozcan las áreas, sus ambientes y su biodiversidad.

Cuando los niños ingresan al Parque, en el Centro de Visitantes Ivirá Reta se les ofrece un audiovisual cobre el comportamiento durante los paseos en el área Cataratas, se refuerzan indicaciones previas como la de no alimentar a los animales, y luego se inicia el recorrido por el Centro de Visitantes para más tarde realizar una actividad acorde a la edad de los chicos”, dice Christian González, integrante del equipo de Educación Ambiental del Parque Nacional Iguazú, quien también cuenta que: “Lo que más les llama la atención a los pequeños visitantes son las pasarelas sobre elevadas, el contacto directo con grandes árboles y especialmente la caída de agua en los saltos. La expresión de sorpresa que muestran ante el espectáculo de la caída de agua es algo maravilloso”.

Por su parte, Valeria Koss, del Parque Nacional Nahuel Huapi, detalla que: “La división de Educación Ambiental realiza charlas institucionales en las escuelas sobre temas específicos del área protegida. Por año se visitan unas 65 instituciones educativas abarcando un total de 2100 alumnos. Mientras que en el Parque son los guardaparques quienes reciben a los niños y brindan el mismo mensaje que se transmite en esas visitas a las escuelas”. Para Valeria, “la Educación Ambiental en los niños es muy importante porque son los actuales y futuros agentes de conservación. Pero tenemos un gran desafío por delante para tener éxito, dado que es fundamental abordar los temas ambientales teniendo en cuenta las diferentes etapas de desarrollo. Las charlas brindadas desde el Parque Nacional Nahuel Huapi se adaptan a cada nivel educativo. Nuestro objetivo es que los alumnos comprendan, reconozcan y valoren el Parque”.

Los niños son verdaderas esponjas. Preguntan, cuestionan, comentan, absorben las enseñanzas que les damos. Son ellos quienes, con buenos ejemplos, una enseñanza completa y transmisión de cariño y conciencia en el cuidado del ambiente que los rodea, tendrán la posta de un futuro sustentable y sostenible”, concluye Christian desde Iguazú.

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