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Estancia El Rincón: hacia la ampliación del Parque Nacional Perito Moreno

Las tierras donadas por Douglas Tompkins al Estado Nacional en 2013 formarán parte del área protegida de Santa Cruz. Este nuevo escenario conforma una oportunidad para generar estrategias de desarrollo regional compartidas con la lindante Reserva Provincial San Lorenzo y gestionar el sector como una unidad integrada de conservación.

El Poder Ejecutivo Nacional designó a la Estancia El Rincón como Reserva Natural Silvestre dando así un paso fundamental en dirección a anexar más de 15.000 hectáreas al Parque Nacional Perito Moreno y enriquecer el patrimonio natural protegido de los argentinos.

La Reserva Natural Silvestre El Rincón fue creada a partir del Decreto 641/2016 del Poder Ejecutivo Nacional publicado ayer en el Boletín Oficial. Tal como se indica en el documento se trata de la instancia previa al “inicio de las gestiones oficiales dirigidas a efectivizar, en el marco de la Ley N° 22.351, su posterior incorporación al Parque Nacional Perito Moreno”.

Consolidando la conservación de nuestro patrimonio

El Sistema de Áreas Protegidas es la herramienta con la que cuenta el Estado Nacional para mantener la diversidad biológica del país para las generaciones futuras y combatir procesos como el cambio climático. La creación de esta Reserva con miras a su integración al Parque Nacional Perito Moreno implica darle la mayor categoría de protección con la que puede contar una región de gran valor para la conservación. Dentro de ella se encuentra el Valle del Río Lácteo por donde se puede llegar a la impactante ladera sur de San Lorenzo, la segunda cima más alta de la Patagonia e ícono de la cordillera. El Rincón pone en contacto la zona este de la Reserva Provincial con el Perito Moreno además de contribuir al cuidado de este límite.

Una vez incluida definitivamente dentro del Parque Nacional significará la ampliación de la zona asociada al cuidado de la población del huemul, Monumento Natural Nacional amenazado. El área protegida, además, resguarda muestras representativas de las ecorregiones de los bosques y estepas de la Patagonia y alberga un complejo sistema de ocho grandes lagos de impactante belleza que vierten sus aguas hacia ambos océanos. Puesto que la mayoría de estos cuerpos de agua no ha sufrido la introducción de truchas y salmones, los peces autóctonos – como puyenes y peladillas – encuentran allí uno de los pocos sitios de la Argentina libre de los amenace.

En lo que hace a los ambientes esteparios, el Perito Moreno custodia pastizales graminosos donde predominan el coirón y los matorrales de mata torcida, neneo y senecio. En estos paisajes se han formado una serie de lagunas de importancia para la conservación, como la del cerro Mié y la laguna Roble, de destacada avifauna en lo que hace a la presencia de patos, gallaretas, cauquenes, flamencos, chorlos y macaes. Esto incluye al macá tobiano, una de las aves más amenazadas de Argentina que vive sólo en humedales de Santa Cruz y algunos del sur de Chile.

También protege otras especies como el chinchillón anaranjado y algunas endémicas como la lagartija amarilla y negra y la espinosa estriada. Además, se encuentran allí vertebrados superiores emblemáticos como el cóndor, el choique, el guanaco, el puma, el zorro colorado, el piche y el zorrino.

Asimismo, se hallan dispersos varios sitios arqueológicos de gran relevancia que incluyen pinturas rupestres con las emblemáticas representaciones de manos y siluetas de guanacos así como yacimientos fósiles con grandes moluscos extintos.

La administración de estas 15.000 hectáreas por parte del Estado Nacional a través de Parques Nacionales es un paso importante en pos de lograr proteger un mayor porcentaje de territorio argentino, generar desarrollo económico y social en las comunidades vecinas y llevar conciencia sobre la importancia del manejo sustentable de nuestros recursos.