APN

Monumento Natural Yaguareté

Su poderío y ferocidad impresionaron desde siempre a los pueblos de toda América, creando una mezcla de temor, respeto y veneración, plasmada en muchísimas leyendas y representaciones artísticas, muestra del interés que desde siempre generó en los humanos.

A lo largo del país se lo denomina de muchas formas: overo, pintado, tigre, uturunco, tiog, kiyoc, nahuel. Su nombre más difundido, yaguareté, significa en guaraní “verdadera fiera”.

A su gran valor cultural se suma el ecológico: como depredador tope cumple un importantísimo rol en la comunidad que habita (especie clave). Debido a su gran necesidad territorial se asegura que si él está presente, también lo estarán especies con menores requerimientos (especie paraguas). Y además, por ser sensible a la perturbación humana es una especie indicadora de la calidad del hábitat.

Ficha Técnica

Nombre científico: Panthera onca.
Longitud: entre 230 y 260 cm.
Altura: 65 a 80 cm.
Peso: entre 50 y 100 kg,
aunque algunos ejemplares
han superado los 130 kg.
Gestación: 90 – 110 días.
Camada: En general dos

Distribución

A comienzos del siglo XX se distribuía ampliamente en nuestro país, desde el norte hasta el río Colorado. Ya a principios de 1900 fueron muertos los últimos yaguaretés de la pampa húmeda. Actualmente sólo sobrevive en las yungas de Salta y Jujuy, la selva misionera y algunos sectores de la región chaqueña. Varias causas generaron esta situación, entre las que se destacan la destrucción de su hábitat y la persecución que sufrió históricamente por considerarlo peligroso para el hombre o el ganado doméstico. Hoy encuentra ambiente en buenas condiciones para su subsistencia en algunas áreas protegidas como los Parques Nacionales Iguazú (Misiones), Calilegua (Jujuy), Baritú y Reserva Nacional El Nogalar de los Toldos (Salta) y PN Copo (Sgo. del Estero). Ocasionalmente en el PN Río Pilcomayo (Formosa). También en algunos parques y reservas provinciales, municipales y privadas.

Características generales

Su cuerpo musculoso y compacto, cuello grueso, patas cortas y fuertes, y una dentadura adaptada para cortar y desgarrar, convierten al yaguareté en un formidable cazador. Sus principales presas son el pecarí y la corzuela, aunque también se alimenta de carpinchos, tapires, agutíes, peces, reptiles, etc. Gracias al diseño de su pelaje pasa inadvertido ante sus presas: su silueta se desdibuja entre las luces y sombras del monte o el pastizal.

Predominantemente nocturno, el yaguareté es solitario y esquivo. Es un gran caminador que recorre alrededor de 10-15 km diarios. Se ha calculado que el territorio de un macho puede tener hasta 350 km². A diferencia de otros gatos, es un buen nadador, y cruza ríos anchos y caudalosos como el Paraná, el Iguazú o el Bermejo.

Cada individuo posee un diseño único de manchas que permite identificarlo, algo de gran utilidad para los investigadores.

Conocé más información técnica en el Sistema de Información de Biodiversidad de Parques Nacionales (SIB)

En nuestro país se lo considera en peligro crítico, ya que enfrenta un riesgo extremadamente alto de extinción en estado silvestre en un futuro inmediato. Se estima que aquí su población actual es de alrededor de 250 individuos adultos. Las principales causas de su peligro de extinción son:

• Caza furtiva: a pesar de la prohibición, es la principal amenaza que enfrenta el yaguareté en la Argentina actualmente.
• Destrucción y degradación de ambientes: ya sea para extender la frontera agropecuaria, o la deforestación realizada con otros fines, va reduciendo la superficie de los bosques y selvas que habita. Por ser un carnívoro de gran tamaño, requiere de grandes extensiones de hábitat en buen estado para sobrevivir, o bien, territorios menores pero conectados entre sí a través de corredores.
• Escasez de presas naturales: el hombre caza los mismos animales que el yaguareté, afectando directamente sus posibilidades de alimentarse y obligándolo a buscar presas alternativas como el ganado doméstico.

A partir de 2001 el yaguareté es declarado Monumento Natural Nacional por Ley Nº 25.463, máxima categoría de protección para una especie.

En 2004, la Administración de Parques Nacionales, la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (SAyDS) y las seis provincias donde aún está presente la especie junto a ONGs, acordaron coordinar acciones a nivel regional y nacional para evitar su extinción. Planificaron una Estrategia Nacional de Conservación del Yaguareté, creando equipos de trabajo ecorregionales.

Entre los avances para la preservación del Monumento Natural Yaguareté se destacan:

  • Selva Paranaense: “Plan de acción para la conservación de la población de yaguareté del Corredor Verde de Misiones” (2011). Investigaciones sobre la ecología de la especie.
  • Yungas: “Plan estratégico para la conservación del jaguar en las yungas” y “Proyecto de Manejo Ganadero” para disminuir el conflicto jaguar/ganado.
  • Chaco: la Administración de Parques Nacionales, junto a las provincias del Chaco, Santiago del Estero y Formosa, impulsa la creación de corredores de conservación, que conecten distintas áreas protegidas para ampliar su hábitat. Relevamientos para conocer el estado de la especie en esta ecorregión. Las áreas protegidas actuales resultan insuficientes para su efectiva protección. Se hace necesario el diseño e instrumentación de una Estrategia Nacional que posibilite la creación de nuevas áreas y la comunicación de las existentes a través de corredores.

Compartir: