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Nuevos registros de yaguareté en el Parque Nacional Baritú

El organismo continúa reuniendo información acerca de especies de valor especial fundamentales para el estudio de los ecosistemas en los que se desenvuelven. Las nuevas imágenes constatan la presencia del felino en las yungas salteñas.

 

La Administración de Parques Nacionales obtuvo nuevos registros de yaguareté (Panthera onca) y datos de importancia para el estudio del ecosistema a través del monitoreo con cámaras trampa instaladas este año en conjunto con la Fundación Red Yaguareté en la zona centro del Parque Nacional Baritú.

Este procedimiento de monitoreo se realiza desde 2014 en el parque y en la Reserva Natural El Nogalar de Los Toldos. La metodología permite sistematizar la recolección de imágenes en una época determinada del año y recabar así información en puntos específicos del área de tránsito de esta especie declarada Monumento Natural. Además del registro de ejemplares de yaguareté, las cámaras constataron la presencia de animales silvestres como el tapir y el pecarí, de vital importancia para el estudio de la cadena trófica de las yungas salteñas.

El operativo anual de relevamiento general del área y registro de especies de valor especial se realiza normalmente en ocho jornadas de travesía en las que el personal del Parque Nacional Baritú, junto con integrantes de la Red Yaguareté y baqueanos de las comunidades originarias de El Lipeo y El Arazay, recorren un total de 130 kilómetros a través de las yungas para el montaje de los artefactos de monitoreo en locaciones especiales.

Monumento Natural Yaguareté

Por tratarse de un gran depredador, cumple un rol fundamental como especie clave en la comunidad que habita. Se lo considera una especie paraguas ya que, por su gran necesidad territorial, su conservación permite proteger en consecuencia a especies con menores requerimientos. Y además, por ser sensible a la perturbación humana es también una especie indicadora de la calidad del hábitat.

Hoy encuentra ambientes en buenas condiciones para su subsistencia en algunas áreas protegidas como los Parques Nacionales Iguazú (Misiones), Calilegua (Jujuy), Baritú y Reserva Nacional El Nogalar de los Toldos (Salta), Copo (Santiago del Estero) y El Impenetrable (Chaco). Ocasionalmente, se registraron sus rastros en el Parque Nacional Río Pilcomayo (Formosa) y también en otras áreas protegidas provinciales, municipales y privadas.

Su cuerpo musculoso y compacto, cuello grueso, patas cortas y fuertes y una dentadura adaptada para cortar y desgarrar, convierten al yaguareté en un formidable cazador. Sus principales presas son el pecarí y la corzuela, aunque también se alimenta de carpinchos, tapires, agutíes, peces, reptiles y otros animales. Gracias al diseño de su pelaje pasa inadvertido ante sus presas: su silueta se desdibuja entre las luces y sombras del monte o el pastizal.